El electrocardiograma, o ECG, es una manera que tienen los médicos de saber cómo está funcionando tu corazón. No duele. La persona que hace la prueba colocará algunos parches pegajosos en tu pecho. Luego conectará los parches a unos cables llamados electrodos. Algunas veces se les dice derivaciones. Estas derivaciones están conectadas a una máquina.
También colocará derivaciones en tus tobillos y muñecas.

No tendrás que hacer nada, solamente quedarte quieto. No sentirás nada mientras la persona que hace la prueba maneja la máquina. Solo tardará unos 10 a 15 minutos. Algunas veces, tal vez tengas que acostarte muy quieto por unos 15 segundos. Eso ayuda a los médicos a tener una «imagen» más clara de la actividad eléctrica del corazón.